Beatriz y Cristian

Una boda muy asturiana, entrañable y romántica… así fue el día en el que Beatriz y Cristian se dieron el sí quiero, rodeados de gigantes toneles de madera de castaño original. Un lugar pequeño, alargado y estrecho pero con un encanto sin igual y un peculiar olor a manzana y a madera. Lo llaman “El Túnel” en Casa Trabanco, en Gijón. El encanto de las montañas que lo rodean y el exterior donde se celebro el cóctel hicieron que la boda fuera más que perfecta.

Beatriz de Oviedo y Cristian de Chile, celebraron la unión de dos culturas distintas y lo rodearon en plena naturaleza de sidra, gaitas, gastronomía, risas, familia y amigos haciendo que su día fuera inolvidable. Cristian renunció a poder compartir con toda su familia este gran día para que Beatriz pudiera disfrutar de los suyos, aunque ella nos confiesa que no está segura si fue por eso o ¡por lo mucho que a Cristian le gusta la sidra!

Viven en Chile y llegaron 7 días antes de la boda con casi todo organizado ya, gracias a la ayuda de la mamá de Beatriz, pero con aún muchas cosas por hacer como ¡comprar el vestido, los zapatos y el ramo! El vestido es de Greta ceremonias, en Avilés y ese precioso ramo de buganvilla, el cual nos cuenta Beatriz que salió del pueblo donde vive su padre, al cual fue dos días antes de la boda y se encontró una enredadera de buganvilla en su jardín. Le encargó a su prima, que es muy habilidosa, que le hiciera el ramo con esas preciosas flores para su boda.

Tuvimos la suerte de poder disfrutar de todo ello fotografiando su boda, donde fue un placer cada disparo con la cámara rodeadas de detalles, velas, manzanas, flores, pero sobretodo poder disfrutar de su  felicidad y amabilidad. ¡Gracias Beatriz y Cristian por habernos dejado formar parte de vuestra boda!

¡Esperamos veros de nuevo pronto por Asturias!

Boda en llagar Casa Trabanco Gijón Ángela González fotografía

Noelia y Mario

Julio de 2014, un caluroso día de verano en Asturias y con mucha magia. Así recordamos sin lugar a dudas la boda de Noelia y Mario en el Palacio de Luces en Colunga. Una preciosa ceremonia al aire libre entre el mar Cantábrico y la sierra del Sueve en un lugar incomparable que nos ha dejado muchas ganas de volver.

Mario, un marine ¡con mucha guasa! nos sorprendió por su confianza con la cámara y por su trato tan amable y simpático. Noelia, luciendo un vestido de Rosa Clará y unos espectaculares zapatos-joya de Benjamin Adams. Una novia encantadora, tranquila y emocionada en cada momento. Emoción que nos contagió y que nos hizo escondernos más de una vez detrás de la cámara y gracias a ellos disfrutamos también nosotras de este día inolvidable.

Hemos tenido la suerte de recibir las felicitaciones de Noelia y Mario al entregarles el trabajo, pero sin duda las agradecidas somos nosotras, una boda que nos deja unas sensaciones únicas, de amabilidad, de buen rollo, una boda llena de AMOR, de emociones, un auténtico cuento que intentamos transmitiros en estas imágenes.

¡¡Esperamos que os gusten!!

boda en palacio de luces asturias colunga